
Salud mental: ¿Cuándo es momento de pedir ayuda?
Cada vez más personas consultan por su salud mental. Te contamos cuándo es momento de pedir ayuda, qué diferencia hay entre psicología y psiquiatría y por qué no conviene esperar a estar mal.
¿Usás protector solar pero igual te preocupan las manchas? Te contamos 3 errores frecuentes que le restan efectividad y cómo cuidar tu piel desde hoy.

Con el paso de los años es habitual que aparezcan manchas en la piel, especialmente en zonas que están más expuestas al sol, como el rostro, las manos, el cuello y los brazos.
Aunque el envejecimiento es parte del proceso natural de nuestra piel, la exposición acumulada a la radiación ultravioleta (UV) también puede contribuir a la aparición de manchas y al envejecimiento prematuro.
Por eso, cuidar nuestra piel no es algo que deberíamos empezar a hacer cuando aparecen las primeras manchas. La prevención comienza mucho antes.
Uno de los hábitos más importantes es incorporar la protección solar a nuestra rutina diaria. Sin embargo, hay algunos errores frecuentes que pueden hacer que el protector no nos proteja como esperamos.
Aplicar apenas unas gotas de protector solar no significa que estés obteniendo la protección que indica el envase.
La cantidad utilizada es importante para alcanzar el nivel de protección indicado por el FPS. Por eso, es necesario aplicar suficiente producto y distribuirlo de manera uniforme sobre las zonas expuestas.
Además del rostro, no te olvides de zonas como el cuello, las orejas, el escote y las manos.
Ponerte protector solar a la mañana y olvidarte de él durante todo el día tampoco alcanza.
Si vas a estar al aire libre, es importante aplicarlo nuevamente aproximadamente cada dos horas y hacerlo nuevamente después de nadar, transpirar mucho o secarte con una toalla.
La protección solar no funciona como una aplicación única que dura todo el día.
Que el día esté nublado no significa que no exista radiación UV.
La exposición solar cotidiana también cuenta: caminar, ir al trabajo, hacer actividad física al aire libre o simplemente pasar tiempo afuera son situaciones en las que nuestra piel puede estar expuesta.
Y algo importante: el daño provocado por la exposición solar se acumula a lo largo de los años.
Las manchas de la edad pueden aparecer como consecuencia de diferentes factores, y no todas tienen el mismo origen. Por eso, ante la aparición de una nueva mancha, cambios en su aspecto, tamaño o color, es importante consultar con un profesional de la salud.
Pero hay algo que sí podemos incorporar desde hoy: la prevención.
Usar protector solar de manera adecuada, buscar sombra cuando sea posible y complementar la protección con ropa, sombreros y anteojos de sol son hábitos que ayudan a reducir la exposición a la radiación UV.
No esperes a que aparezcan las primeras manchas para empezar a cuidar tu piel. La protección solar es un hábito que podés incorporar desde ahora para cuidar tu piel a futuro.
En Contigo Salud buscamos acompañarte no solo cuando necesitás atención médica, sino también brindándote información que te ayude a cuidar tu bienestar y adoptar hábitos saludables todos los días.
Y si notás una mancha nueva o algún cambio en tu piel, podés consultar con dermatólogos en nuestros centros médicos propios o a través de prestadores, según el plan que elijas. Porque prevenir también es consultar a tiempo.

Cada vez más personas consultan por su salud mental. Te contamos cuándo es momento de pedir ayuda, qué diferencia hay entre psicología y psiquiatría y por qué no conviene esperar a estar mal.

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